Disclaimer:

Los personajes, trama y detalles originales de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, Shūeisha y Shūkan Shōnen Jump (manga), Hayato Date, Pierrot y TV Tokyo (anime).

Advertencias:

Basado en la obra del manga, con ligeras influencias del anime de NARUTO. Con esto me refiero a que, pese a la presencia de Sarada, el tono de la historia, se basa en toda la primera parte de Naruto, ni siquiera estoy considerando tanto Shippuden (menos la línea argumental de Boruto). Por qué? Porque solo en esa parte Orochimaru es un antagonista digno, y fue uno de mis personajes favoritos.

ADAPTACIN LIBRE de The Neon Demon, de Nicolas Winding Refn (2016).

La clasificación indica temas que no son propiamente para menores o personas sensibles a asuntos relacionados con la violencia física, psicológica, o contenido de índole sexual en determinado momento, además del uso de lenguaje vulgar. Queda a discreción del lector el contenido.

Notas introductorias:

Originalmente iba a ser solo un one shot, pero una cosa llevó a la otra, y acabamos en esto.

Dedicatorias:

Para todas las chicas de mi facebook que publican cosas de Karin, porque inspiraron esto.


Daimon

El poder no lo es todo, es lo único.


La leyenda del genio

—A mí me parece justo, por decir lo menos. Mi equipo está separado, cada uno ha elegido su especialidad y su mentor. Y si todos tuvieron la oportunidad de elegir, no quiero menos que eso.

Sarada se sintió orgullosa al escuchar que su voz había sonado más firme de lo que había imaginado.

Por su parte, Naruto carraspeó, tratando de aclarar su garganta, pero la sensación de tener algo obstruyendo el paso, incluso del aire, no hizo más que agravarse. Luego miró de soslayo, la respiración profunda de Sakura había llamado su atención, y por el ligero temblor de sus labios, temió que fuese a estallar en gritos, romper algo y hacer juramentos sobre que eso no iba a pasar.

—Estoy segura de que Tsunade-sama se alegraría mucho de tenerte como aprendiz —dijo finalmente.

—Pero yo no quiero ser médico —replicó Sarada cerrando las manos en puo, aunque dejándolas al frente, sobre su falda.

—Hey, Sakura-chan —susurró Naruto luego de que los ojos de la jovencita se posaran sobre él con intensidad, enseguida a eso sintió la mirada de Sakura, cargada de un odio que no había modo de ignorar —, Sarada habló conmigo sobre esto...

—Entonces viniste para que la loca de su madre no le diga que no?

Naruto respingó en su sitio. La forma en la que le había hablado era tan fría, tan dura, que lo sintió como si le hubiese escupido en la cara.

—No se trata de eso —continuó —, se trata de lo que Sarada quiere hacer con su vida.

—Y si decidiera unirse a una organización criminal, también está bien para ti?

—No es una organización criminal, es una división de inteligencia de su propia aldea.

—Estás de broma?

Sakura se puso de pie, con los brazos cruzados sobre el pecho, sin apartar la vista, ni por un instante del rubio, ajena al significado de la ropa que llevaba puesta. No importaba que fuese el Hokage, que fuese el héroe de la aldea y el mundo, que fuese capaz de ganar combates con estrategias extraas pero funcionales, ella nunca confiaba plenamente en su juicio respecto a asuntos de la vida cotidiana, y lo que estaba sucediendo en ese momento no hacía más que reforzar esa idea.

—Ve a tu habitación, Sarada —ordenó.

Sarada hizo un ademán, girándose sobre sus talones para obedecer, pero Naruto la detuvo.

—No, Sarada. Quédate.

—Haz lo que te digo, tengo que recordarle un par de cosas a Naruto.

—Sé de lo que quieres hablar —repuso él —, y por eso mismo, Sarada se tiene que quedar, Sakura-chan.

—No, no tiene que hacerlo.

—Tiene 16, no puedes seguir tratándola como a una nia.

—Solo quiero proteger a mi hija!

—Por qué piensas que no sabe lo que Orochimaru le hizo a Sasuke? O lo que quería hacer.

Hubo un momento de silencio en el que Sakura no pudo hacer nada más que mirar esos ojos azules frente a ella, la tranquilidad con la que había hecho la pregunta se contraponía en sus recuerdos y percepciones sobre quién era Naruto y lo que era capaz de hacer, cómo entendía el mundo y cómo pensaba en las soluciones a los problemas que tenía. Tuvo una horrible sensación de frío recorriéndola desde el vientre hasta la garganta, haciéndose un nudo.

A veces olvidaba que no era un idiota.

—Se lo dijiste?

Naruto movió la cabeza de un lado a otro.

—Fue Sasuke.

—No puedo permitir eso, no voy a pasar dos veces por lo mismo...

—Sakura-chan —susurró Naruto —, ese es otro punto, no se trata de lo que quieres tú. Es la vida de Sarada, es su futuro, su camino ninja. Y si quiere ser Hokage, tiene que saberlo todo, un Hokage al que le guardan secretos no es más que una marioneta.

Sakura movió la cabeza de un lado a otro, negándose en rotundo a aceptar que siquiera estaba sucediendo eso. Si Sasuke estuviera en la aldea, sería más prudente, seguramente no lo aceptaría con facilidad, él había recorrido ese camino en busca del poder y sabía cuáles eran los posibles desenlaces, uno cada vez más horrible que el anterior.

l había caído en la obscuridad y no tendría por qué permitir que su única hija siguiera sus pasos.

Con los ojos llenos de lágrimas, mordiéndose los labios, pensando qué podía hacer para detener esa locura, solo pudo mirar a su hija, de pie, a un par de pasos de donde estaban.

—Tsunade-sama no solo conoce ninjutsu médico, ella tiene más técnicas de las que podrías aprender...

—Mamá —la interrumpió —. Basta. No quiero ir con ella, es una kunoichi legendaria y genial, pero no es lo que busco, no es lo que quiero. Solo... déjame intentarlo.

—Karin vendrá en la maana a recogerla. Y Sarada está decidida, así que, a mi modo de ver, solo hay dos opciones, se va con tu bendición o se va, quedando las dos disgustadas.

Sakura, furiosa, volvió a girarse hacia su hija, esta no hizo ademán de negar nada, lo que corroboraba que estaba dispuesta a marcharse de cualquier forma. No le estaba pidiendo permiso, le estaba informando.

—Los dos —dijo mirando a uno y otro—, son unos egoístas e inmaduros, solo porque Orochimaru haya vuelto a Konoha no significa que no sea un criminal un monstruo! —continuó sealando a Naruto con el dedo índice de la mano derecha, tratando de que no se le quebrara la voz, aunque podía sentir las lágrimas escapándose finalmente— Tu perdón no cambia las cosas para todas las personas a las que les destruyó la vida!

Naruto se quedó quieto. No era la primera vez que le reprochaba el que permitiera a Orochimaru continuar su vida con normalidad e incluso trabajando en instalaciones que costaban a la aldea, aunque el indulto se lo había dado Kakashi durante el periodo de reconstrucción y reforma de Konoha, lo acusaba a él de la indiferencia a sus crímenes y, sobre todo, de la forma retorcida en la que se había normalizado el hablar de él como un genio, y de sus experimentos como "innovación".

Incapaz de decir nada más, Sakura salió de la habitación, y al escuchar el golpe de la puerta principal, los otros supieron que también había dejado la casa.

—Gracias —dijo Sarada, luego de haberse quedado un momento en silencio.

Naruto cerró los ojos y negó con la cabeza.

—Aunque no deja de ser tonto no? —agregó la joven, acercándose para sentarse a su lado, luego extendió las palmas de las manos. Las había cerrado con tanta fuerza que se habían puesto blancas.

—Por qué? —preguntó Naruto con una sonrisa de medio lado.

—Mamá tiene razón en parte, le dije que soy suficientemente mayor como para decidir ser aprendiz de un ninja con un historial de crímenes horribles, pero necesito la ayuda de alguien para hablar con ella. Eso es bastante inmaduro.

Naruto rio.

—Ni siquiera Sasuke, que es el ninja más fuerte que conozco, después de mí, discute con ella —le dijo, pero en lugar de reírse por la broma, la joven solo desvió la mirada.

—Cómo va a discutir con ella si ni siquiera le habla?

El rubio respiró hondamente y acabó pasando el brazo por su hombro atrayéndola hacia él y dándole un beso en la coronilla.

—Sasuke te ama...

—Ya basta con eso —interrumpió Sarada apartándose—. Ya no tengo diez aos, ya no me hace ilusión que me digas que mi padre piensa en mí cada día que pasa fuera de la aldea.

Ella se puso de pie. Era más alta que su madre a su edad, aunque conservaba la misma silueta delgada que no hacía posible creer que se trataba de una chica fuerte, perfectamente capaz de apartar a patadas a quien se interpusiera en su camino.

—No le odio, creo que nunca le he tenido rencor, y creo que es un ninja genial, pero tampoco voy a andar detrás de él pidiéndole que me quiera. Ya no.

Naruto continuó mirándola en silencio.

—Cuándo le piensas decir a tu madre? —preguntó.

Sarada giró el rostro frunciendo los labios.

—Qué? Qué me estás recomendando a ANBU?

—Te prometí que, si cumplías esta misión, te daría no solo el nombramiento, te haría capitana de escuadrón.

—Eso depende —respondió—Cuándo quieres morir?

Naruto se llevó la mano a la cabeza sin poder evitar el reírse. Esa era una buena respuesta. Cuando Sakura se enterara que hacía más de un ao que estaba trabajando con Sarada en una misión rango S, no habría poder sobre la faz de la tierra que lo salvara.

—Me alegra que confíes en que estaré bien —le dijo.

Por respuesta, Naruto extendió el puo hacia ella. Sarada quedó consternada un momento, le había visto hacer ese mismo gesto con Boruto muchas veces antes. Supo enseguida que se había puesto roja, y se sintió más tonta aún al sentir que su corazón se había acelerado por un gesto completamente infantil. Era ridículo que, a su edad, le causara emoción que alguien tuviera un detalle familiar con ella. Aun así, tímidamente levantó la mano chocando su propio puo contra el de él.

—Confío en que tu orgullo no es ciego, y si necesitas ayuda, la vas a pedir.

—Estaré bien.

—Aun así, iré por ti en cuanto lo pidas, lo sabes no?

Sarada asintió.

—Tengo que preparar mis cosas.

—Y yo, tengo que calmar a tu madre.

Encontrar a Sakura no fue especialmente difícil. Era una mujer de costumbres, y si necesitaba despejarse de cualquier problema o duda, acudía a una banca del parque, sin mirar nada en especial, solo dejando que el sol acariciara su piel y el viento meciera su pelo. Ino le había dicho que ese sitio era el único en el que se veía con Sasuke de vez en cuando antes de casarse, en un tipo de descorazonadoras citas de un par de minutos.

—Desde cuándo lo sabes? —preguntó ella sin girarse para verlo.

—Qué quiere irse con Orochimaru? Como un ao.

l no se sintió con el valor para sentarse a su lado.

—Sasuke lo sabe? —continuó Sakura.

—Creo que sí. La última vez que lo vi, me dijo que le había hablado sobre el Fushi Tensei. No veo el motivo para eso, sino advertirla.

Sakura giró levemente el rostro.

—Te hago directamente responsable por ella, Naruto —le dijo con frialdad —, no solo como Hokage, sino como el hombre que la ha visto crecer.


Comentarios y aclaraciones:

Si ya vieron la película, tendrán en claro que nada bueno va a salir de todo esto, pero en honor a la verdad, no es tan mala idea.

No recuerdo haber jurado que jamás escribiría de la nueva generación, solo que no me habían interesado en absoluto. No obstante, y quien avisa no es traidor, esta historia va más sobre la generación previa, especialmente Orochimaru, y Karin, que está ganando terreno a Ino como mi protagonista femenina favorita para fics.

Un detalle extra a considerar respecto a la relación de Naruto con Orochimaru, podrían darse una vuelta por otro fic mío, "ANBU", es una colección de historias cortas, la última es de Naruto y esto se los digo porque acá no se va a ahondar en eso.

En fin, si llegaron hasta las notas y tienen curiosidad por saber qué sigue, solo me resta decirles

Gracias por leer!