Lightning Crashes

Tenten balanceó entre los labios la pajita. Neji odiaba que hiciera eso, siempre acababa mordisqueándola, y aunque no dudaba que lo hiciera a propósito únicamente para molestarle, la dejó ser. Nunca podría disculparse lo suficiente por haber llegado tarde a una misión.

—Así que era eso —dijo de pronto, acomodándose en el respaldo de la silla, enlazando los dedos sobre sus piernas cruzadas.

—No seas tan condescendiente —se quejó, dejando la taza de té sobre la mesa de la cafetería —. Lo imaginaste.

La chica se encogió levemente de hombros.

—Pues no —respondió con sinceridad —. Lo primero que pensé es que tenías un poco de resaca, después, que tu tío te había solicitado para un asunto de extrema urgencia para salvaguardar la honorabilidad del clan. O que Naruto y los otros te habían secuestrado y acabaríamos por rescatarte en el desierto de Suna o algo así.

Neji la miró con reproche. No lo estaba tomando en serio, y como si fuera poco, empezó a reírse.

—Lo siento! Es que no entiendo qué me estas preguntando.

—No te estoy preguntando nada…

Tenten aguzó la mirada. Sus enormes ojos chocolate tenían un efecto curioso. De todas las mujeres que conocía, eran la única que sentía que podía entender lo que pasaba por su cabeza, a veces, incluso mejor que él.

Quizás por todo el tiempo que llevaban de conocerse, aunque en un inicio él había marcado cierta distancia, con el tiempo, su equipo había pasado de ser un grupo de personas con las que tenía que colaborar para cumplir misiones mientras alcanzaban el rango suficiente para estar cada quien por su cuenta, en verdaderos compaeros, amigos.

—Estaba en la oficina de Tsunade-sama, Shizune-san estaba ordenando unas cosas y uno de los ninjas de mensajería, sin más, se acercó a su escritorio y le preguntó directamente si le gustaría ir a cenar con él.

—Pues, no veo nada de raro en eso…

—Precisamente.

—Crees que te pasaste? —le preguntó, inclinándose al frente para bajar la voz, aun cuando sabía que podía leerle los labios.

Neji desvió la mirada, qué clase de raro iba a pensar que era?

—Oye —llamó Tenten —. Yo creo que hiciste bien, considerando que las únicas veces que se han visto ha sido para follar.

—No seas vulgar.

—Eso fue lo que hicieron —insistió ella —. De verdad creo que fue lo mejor. Algo fuera de lo común, pero le has dejado en claro que no es ese el tipo de relación que aspiras a tener con ella. Además, la estas advirtiendo de tus rarezas.

Neji frunció el ceo, algo que su compaera había aprendido a encontrar adorable en cierta manera, porque implicaba que no era el ser insensible que pretendía ser inmune al mundo. De hecho, y pese al tiempo que llevaba trabajando en su madurez emocional, no dejaba de sorprenderle la amplia gama que podía abarcar en una sola conversación al mismo tiempo en que seguía siendo el perfecto polo opuesto de Lee.

Cualquiera que dijera que Neji era un témpano insensible, o que cometiera la infamia de compararlo con Sasuke Uchiha, era claro que no lo conocía.

—A dónde la vas a llevar?

—En el supuesto de que acepte?

—Por qué no aceptaría?

El ninja dejó escapar un suspiro quedo, volviendo a tomar de su té.

La única persona en el mundo que pedía un té de matcha con vainilla para sobrellevar el suspenso que le provocaba habérsele declarado a una chica, era Neji Hyūga.

—Es porque todos dicen que es una chica fácil?

El rostro de Neji se contrajo de nuevo, pero esta era una expresión de auténtica molestia.

—No —dijo con gravedad —. Las opiniones públicas al respecto de su comportamiento no son de mi interés, ni deberían serlo del tuyo.

Tenten puso las manos al frente, como un tipo de defensa ante el desliz que acababa de cometer.

—Solo era una pregunta, no es que a mí me haga más gracia que unos rumores la tengan más hundida que todo el comportamiento inapropiado de muchos ninjas viejos.

—No —repitió Neji —. Es solo que nunca antes hemos tenido siquiera una conversación apropiadamente larga, sobre nada.

La joven kunoichi volvió a cambiar de posición, ladeándose para recargar un brazo en el respaldo de la silla.

—Sabes cuál es tu problema, y el de todos los que alguna vez son llamado genios?

Neji ni siquiera intentó responder, pese a la pausa sabía que no quería una respuesta, que le iba a dar un sermón del tipo que parecían ser de sentido común, pero por algún motivo no se les había ocurrido antes.

—Sobreanalizan las cosas simples. Te gusta la chica, la invitaste a salir, puede que acepte, puede que no. Si dice que sí, llévala a un lugar bonito, háblale de lo que te gusta y deja que ella te diga lo que le interesa. Si te dice que no, pues no serás el primero al que batean. El mundo no va a acabarse, alguien más te llegará a gustar y se repetirá el ciclo.

—Son casi las cinco —repuso Neji.

Tenten se puso de pie, dejó un billete en la mesa y se acercó para palmear el hombro de su compaero.

—Todo saldrá bien —le dijo, aunque cuando se giró para marcharse, se detuvo un momento mirándolo por sobre su hombro—. O como mínimo, no puede salir tan mal.

Neji no pudo evitar el sonreír de medio lado al verla detenerse un momento frente a un escaparate, acomodándose un mechón de pelo que el viento había desacomodado de su peinado.

Dudaba mucho que a Lee le molestara realmente. La había visto ya en sus peores días, una semana sin bao, llena de barro y sudor, con la ropa sucia y el mal humor que le causaba hacer trabajos manuales que no eran precisamente un combate.

Volvió la atención a su taza de té y respiró profundamente. Cerró los ojos para tratar de calmar la extraa sensación que le provocaba la incertidumbre por una respuesta. Incluso si ella no quería verlo, al menos sería una respuesta y podría irse a Ame o a donde fuera que haría su misión de iniciación. Ni siquiera podía concentrarse en eso, el aroma floral de su perfume lo había estado siguiendo, y eso lo sobrepasaba de manera absurda.

—Interrumpo algo?

Sintió que se le iba el aliento.

Al abrir los ojos, Ino estaba frente a él, en el sitio donde antes estaba Tenten.

Negó con la cabeza. Su destino lo había alcanzado antes de siquiera decidir si irla a buscar sería considerado como presión, o esperar en su casa, desinterés.

—Hay algo que tengo que decirte, y es muy importante.

Asintió para que empezara a hablar, pero entonces, esa incertidumbre pasó a la franca confusión.

No por la explicación en sí misma, que estaba debidamente ordenada en todas sus partes, desde la idea hasta las intenciones.

—Tú… sigues molesta porque te rechacé cuando teníamos doce?

—No estoy molesta —respondió con dificultad. Dicho en voz alta, y por él, sonaba hasta más estúpido que cuando lo dijo Sakura —. Es que yo… bueno… creo que…

Ino suspiró con verdadero abatimiento, dejando caer los hombros y mirando la mesa, con las manos sujetando fuertemente su falda.

—Por qué no te concentras en lo importante? Acabo de decirte que hice todo para demostrar mis habilidades de seducción.

La chica sintió que la cara le ardía de vergüenza, pero se había animado a levantar la vista; sin embargo, Neji no tenía ninguna expresión en particular, no parecía molesto o incrédulo. Aun así, tampoco hacía ademán de marcharse.

—Y me lo estás diciendo por qué…?

—Porque realmente me gustaría… salir contigo… pero entenderé si crees que no vale la pena estar con alguien como yo…

—Si eso es lo que quieres —la interrumpió en voz baja, pero con un tono grave que hizo que su cuerpo se estremeciera, como si la estuviera tocando —, es lo único que me importa.


Comentarios y aclaraciones:

Qué? Esperaban drama?

Solo esperen.

Abrí una fanpage de Facebook: El moleskine de Kusubana.

Síganla! Tendré material adicional y algunas noticias sobre el provenir de esta y otras historias.

Y más que nada, quiero desearles Felices fiestas!

Este ao logré alcanzar el centenar de historias publicadas y nada de esto tendría sentido sin ustedes los lectores.

Mis mejores deseos para todos! Especialmente en estos tiempos tan difíciles, espero poder cooperar en algo, aunque sea un minúsculo aporte para hacer más llevadero el asunto

Gracias por leer!